He aquí por qué el caché L2 fue un gran problema:
* Rendimiento mejorado: Un caché L2 más grande permitió al procesador almacenar datos de acceso con mayor frecuencia, lo que lleva a una recuperación más rápida y un rendimiento general mejorado.
* Accesos de memoria reducidos: Al mantener más datos cerca del procesador, se minimizó la necesidad de obtener datos de la memoria principal más lenta, lo que resultó en velocidades de ejecución más rápidas.
* Multitarea mejorada: El caché más grande podría acomodar las necesidades de múltiples aplicaciones que se ejecutan simultáneamente, mejorando la capacidad de respuesta del sistema.
Sin embargo, el Pentium 4 Prescott también sufrió algunos inconvenientes, que incluyen:
* Consumo de mayor energía: El gran caché contribuyó a un mayor consumo de energía, lo que condujo a una mayor generación de calor y potencial para sobrecalentarse.
* velocidades de reloj más bajas: El enfoque en el tamaño del caché L2 a veces se produjo a expensas de las velocidades del reloj, lo que resultó en un rendimiento general más bajo en comparación con algunas CPU competidoras.
Para resumir: Si bien el caché L2 de Pentium 4 Prescott fue una mejora significativa, no fue exento de inconvenientes. Marcó un cambio en el diseño del procesador donde los cachés más grandes se convirtieron en un enfoque clave, pero otros factores como el consumo de energía y las velocidades del reloj también jugaron roles cruciales.