Si bien el concepto de almacenamiento estable es muy deseable, no se puede lograr realmente en su forma absoluta por algunas razones:
* Limitaciones fundamentales de los sistemas físicos: Incluso el hardware más avanzado puede fallar. Siempre existe la posibilidad de daños físicos a los dispositivos de almacenamiento, cortes de energía u otros eventos que pueden conducir a la pérdida de datos.
* La imposibilidad de la redundancia perfecta: Si bien podemos implementar sistemas redundantes (como matrices de RAID) para aumentar la confiabilidad de los datos, no hay forma de garantizar el 100% de redundancia. Siempre hay una pequeña posibilidad de fallas simultáneas en todas las copias replicadas.
* La naturaleza del tiempo: El tiempo en sí es un factor. Se necesita tiempo para escribir datos para el almacenamiento, y en ese corto período, una falla podría ocurrir antes de que los datos se comprometan por completo.
Sin embargo, esto no significa que el almacenamiento estable sea un concepto inútil. En cambio, es un objetivo para luchar por y un principio de diseño útil Para construir sistemas robustos:
* Alcanzar una alta disponibilidad: Mediante el uso de técnicas como redundancia, tolerancia a fallas y replicación asincrónica, podemos lograr niveles muy altos de disponibilidad de datos y resistencia.
* Minimizar el riesgo de pérdida de datos: Al implementar varias técnicas, podemos reducir significativamente la probabilidad de pérdida de datos, lo que lo hace altamente improbable en la mayoría de los escenarios prácticos.
* Creación de confianza en la persistencia de datos: El concepto de almacenamiento estable impulsa el diseño de sistemas que están diseñados para ser confiables y brindan confianza en la persistencia de datos.
Por lo tanto, aunque el almacenamiento estable absoluto es imposible de lograr, el concepto sigue siendo muy valioso para guiar el diseño e implementación de sistemas de almacenamiento robustos y confiables.